El doctor Freddy Kofman, obtuvo su licenciatura en economía en la Universidad de Buenos Aires, Argentina, en 1984; su doctorado en economía en la Universidad de Berkley, California, en 1990; es el fundador y presidente de Living Learning Community, una firma internacional especializada en aprendizaje y efectividad organizacional.
El doctor Kofman tiene una especial habilidad de transmitir las cosas de forma sencilla presentando los conceptos de economía, de gerencia, de ética y de comportamiento humano en un solo patrón, que no es fácil encontrar. Su mensaje es claro y práctico y nos ayuda a revisar lo que hacemos en nuestra vida.
Me encuentro como noticia de actualidad esta opinión tan especial, aplicable a España y al Mundo Entero.
No acepto que se regalen 9 billones de euros de recursos públicos a los bancos privados, que no se toquen las grandes fortunas en paraísos fiscales. No acepto reyes superfluos, ni patrias inventadas. No acepto que se rechace la dación en pago cuando no se pueda pagar una hipoteca; que no se exijan responsabilidades a los autores de la crisis financiera. No acepto la dejación en manos privadas de servicios públicos esenciales, la privatización de empresas públicas rentables; la ausencia de democracia participativa que nos condena a un bipartidismo fabricado para impedir cambios de progreso.
No acepto que empujen a los jóvenes hacia la continuidad de un sistema irracional e injusto, bajo el hipócrita epíteto de emprendedores. No acepto una muerte indigna, ancianos abandonados, ni el hambre de un solo niño; no acepto una guerra, ni una sola. No acepto el impedimento interesado de reformar la Constitución con la participación ciudadana; que militaricen sectores de la sociedad; que en nombre de la paz el primer gasto del Estado sea el presupuesto de defensa. No acepto que más de 10 millones de personas en España, estén en la exclusión social o en riesgo de pobreza, ni la valoración del individuo según el dinero que posea.
No acepto amos y esclavos, señores y siervos, ganadores y perdedores. No acepto cielo e infierno, ostentación y miseria, riqueza y pobreza. No acepto recortes sociales a millones de personas para que las acciones de las grandes compañías no pierdan su valor en Bolsa. No acepto un ser humano a la intemperie, familias sin hogar, juventud sin futuro. No acepto la competición como base del sistema económico, no acepto ese sistema. No acepto pagar a jugadores de fútbol y estrellas del espectáculo, mucho más que a maestros y médicos, ni que la búsqueda del beneficio sea el fin supremo de la humanidad y la acumulación de riqueza la realización de la condición humana. No acepto que Dios tenga que ver con el poder que perpetúa la explotación del hombre por el hombre.
Yo llamo a no aceptar este sistema. Clamo a pensar. Convoco a luchar por una existencia mejor, sin miedos ni cortapisas morales de ningún tipo.
En estas páginas nos proponemos investigar las causas del envejecimiento, que es como decir de la vida y el crecimiento, y a partir de ahí, establecer unas pautas que nos permitan vivir una vida más larga, sana, y en definitiva, feliz.
Vivimos tiempos urgentes. Las urgencias nos hacen pensar y los peligros nos obligan a crear arcas de Noé salvadoras. No nos conformamos con la actual situación de la Tierra. Pero aun así creemos que está a nuestro alcance construir un mundo del «vivir bien», en armonía con todos los seres y con las energías de la naturaleza, principalmente en cooperación con todos los seres humanos y en profunda reverencia hacia la Madre Tierra.
Entre los muchos problemas actuales, los más desafiantes son estos tres: la grave crisis social mundial, el cambio climático y la insostenibilidad del sistema-Tierra. La crisis social mundial deriva directamente del modo de producción que impera todavía en todo el mundo, el capitalista. Su dinámica lleva a una acumulación exacerbada de riqueza en pocas manos a costa de un espantoso pillaje de la naturaleza y del empobrecimiento de las grandes mayorías de los pueblos. Es creciente y los gritos agudos de los hambrientos y considerados «aceite quemado» no pueden ser silenciados. Este sistema debe ser denunciado como inhumano, cruel, sin piedad y hostil a la vida. Tiene tendencia suicida y, si no es superado históricamente, podrá llevar al sistema-vida a un callejón sin salida y hasta al exterminio de la especie humana.
El segundo problema grave esta formado por el cambio climático, que se revela por eventos extremos: grandes fríos por un lado y prolongados veranos por otro. Estos cambios sintetizan un dato irreversible: la Tierra ha perdido su equilibrio y está buscando un punto de estabilidad, que se alcanzará subiendo la temperatura. Hasta dos grados centígrados de aumento, el sistema-Tierra todavía es administrable. Si no hacemos lo suficiente y el clima aumenta 4 grados centígrados (como advierten algunos centros de investigación serios), la vida tal como la conocemos ya no será posible. Habrá un paisaje siniestro: una Tierra devastada y cubierta de cadáveres./ ...
El tercer problema es la insostenibilidad del sistema-Tierra. Hoy sabemos empíricamente que la Tierra es un superorganismo vivo que armoniza con sutileza e inteligencia todos los elementos necesarios para la vida a fin de producir o reproducir continuamente vidas y garantizar todo lo que ellas necesitan para subsistir. /...
Esto nos obliga a un cambio de paradigma civilizatorio. Un cambio de civilización implica fundamentalmente un nuevo comienzo, una nueva relación de sinergia y de mutua pertenencia entre la Tierra y la humanidad, la vivencia de valores ligados al capital espiritual como el cuidado, el respeto, la colaboración, la solidaridad, la compasión, la convivencia pacífica, y una apertura a las dimensiones trascendentes relacionadas con nuestro sentido último, nuestro y de todo el universo.
Sin una espiritualidad, es decir, sin una experiencia radical del Ser y sin una inmersión en la Fuente originaria de todos los seres de donde nace un nuevo horizonte de esperanza, ciertamente no conseguiremos hacer una travesía feliz.
Nos enfrentamos a un problema: lo viejo todavía persiste y a lo nuevo le cuesta nacer, para usar una expresión feliz de Antonio Gramsci. /...
Adjunto el enlace del siguiente artículo, "PLUTOCRACIA. La especulación dirigiendo el mundo" de Federico Mayor Zaragoza. A lo largo de los doce años que estuvo al frente de la UNESCO (1987-1999) el Profesor Mayor Zaragoza dio un nuevo impulso a la misión de la Organización -"construir los baluartes de la paz en la mente de los hombres"-, al convertirla en una institución al servicio de la paz, la tolerancia, los derechos humanos y la convivencia pacífica, mediante actividades en sus ámbitos de competencia y siempre fiel a su cometido original. Siguiendo las orientaciones del Profesor Mayor, la UNESCO creó el Programa Cultura de Paz, cuyo trabajo se organizó en cuatro vertientes principales: la educación para la paz, los derechos humanos y la democracia; la lucha contra la exclusión y la pobreza; la defensa del pluralismo cultural y diálogo intercultural; y la prevención de conflictos y consolidación de la paz.
ESTE BLOG ES INUTIL
Sin tus comentarios, sin tus dudas, sin tus vivencias, sin propuestas, sugerencias y opiniones, sin compartir vivencias, sin tu testimonio, sin que te EMBARQUES, este blog es inutil.
Tus ilusiones, tus sueños, tus expectativas, tus angustias y hasta tus malestares, seguramente serán los mismos o muy parecidos que los de la mayoría y entre todos, podremos acercar nuestras utopías a la realidad o al menos nos sentiremos más acompañados y contenidos.
Con vosotros y vuestras aportaciones, ¡ESTO TIENE SENTIDO!