
Yoga e insomnio
Cuatro asanas para dormir mejor
El yoga, al favorecer la integración entre mente y cuerpo, ayuda a superar todos los estados nerviosos y emocionales alterados. Lo ideal es practicar !os ejercicios aquí recomendados, siempre que sea posible con la ayuda de un maestro, cada día por la mañana o antes de cenar, entre 5 y 30 minutos. Los siguientes asanas están especialmente indicados para favorecer el sueña.
BADDHA KONASANA
1 La posición inicial de este asana es sentado, con las piernas juntas y extendidas. El ejercicio consiste en exhalar y flexionar las piernas, acercando los talones a la pelvis, para luego llevar las rodillas hacia el suelo mientras . las plantas de los pies entran en contacto. Recuerda que el yoga no exige llevar las posturas de los asanas más allá de los límites que cada cuerpo permite. Seguramente, iremos ganando en flexibilidad pero, en cualquier caso, los beneficios del ejercicio son los mismos toquen las rodillas al suelo o no.
JANU SiRSASANA
2 Para preparar este otro ejercicio, se debe mantener una pierna extendida (en este caso la izquierda) y flexionar la otra pierna (en la foto es la derecha), de manera que el talón quede contra el periné y (l planta contra el muslo de la pierna contraria.
Se colocan las manos en la rodilla izquierda y se van deslizando en dirección al pie mientras se inclina el tronco hacia delante. En este punto hay que intentar tocar !a rodilla con la frente y mantener la posición todo el tiempo posible. Se repite seis veces con cada pierna.
SUPTA BADDHA KONASANA
3 Se parte de la posición de piernas abiertas: los pies, planta contra planta, y el tronco erguido. El movimiento consiste en exhalar aire y echar la espalda hacia atrás, que es !a posición final que ilustra esta fotografía
Para mayor comodidad, es recomendable ayudarse con un par de almohadones colocados bajo las rodillas, dos más en la espalda y otro a modo de reposacabezas.
SETU BANDHA SARVANGASANA
4 Esta postura puede practicarse cuando el insomne se despierta en medio de la noche, Tumbado boca arriba, con un cojín bajo el cuello y los hombros para proteger las cervicales, flexionar las rodillas y apoyar las plantas firmemente en el suelo, acercando los talones a las nalgas todo lo posible. Exhalar y apoyándose en los brazos, elevar la cadera. Mantener la posición entre 30 segundos y un minuto.
De la Revista Integral




