DEJA

En las sesiones que, durante el mes de julio, está celebrando el grupo de Yogaymas, nos reunimos de 16 a 24 personas cada día, porque , pese a la hora 18´30 y el calor propio del verano, se esta produciendo un fenómeno, algo similar al de los encuentros de Santa María de Huerta.
La última sesión tuvo el encanto de la lírica de Celaya, cuyo poema, que se transcribe a continuación, le sirvió de apoyo a su director para hacernos fluir. Fue un deja... un dejar hacer, por parejas ,con la riqueza de la flexibilidad, la fuerza y la energía que fluyó, hasta el punto de haber suscitado un debate entre algunos miembros del grupo, felizmente resuelto, si bien, es posible que los efectos no se vean hasta entrada la primavera. Es buena época para dar a luz... a nuevas ideas y a nuevas esperanzas. O posiblemente haya que decir con el poeta: "... Quizá entonces entiendas que no cabe respuesta. Deja.
DEJA
El ojo que ve
No se ve a sí mismo.
Deja.
Todo se resuelve
por sí mismo.
Deja.
Al caminar, caminas.
Al respirar, respiras.
Deja.
Cuanto más piensas, menos.
A más esfuerzo, nada.
Deja.
Todo lo real
llega por sorpresa.
Deja.
De repente verás
Un pájaro volando.
Deja.
Déjalo volar
Déjalo escapar.
Deja.
Quizá con él de pronto
Creerás que has comprendido.
Deja.
No es cuestión de entender.
No es cuestión de volar.
Deja.
Sentirás que no hay
Ni un aquí ni un allá.
Deja.
Sentirás que no sientes
y que todo es igual.
Deja.
Quizá entonces entiendas
que no cabe respuesta.
Deja.
[Gabriel Celaya. 1962]




