El cocodrilo
Ásana
Makarasana
El cocodrilo
Este ásana también es conocido como Chataranga Dandasana (la postura de la plancha baja). La encontramos como transición entre Uttanasana y Urdha Mukha Svanasana en el Saludo al Sol o en las secuencias de Vinyasa. Makarasana (el cocodrilo) fortalece muchos músculos importantes y activa los bandhas principales.
Técnica:
- Tumbado boca abajo (decúbito prono), coloca las palmas de las manos en el suelo, al lado de la caja torácica. Las piernas están estiradas y un poco separadas. Los pies estan en flexión de modo que la parte interna de los dedos están en contacto con el suelo. La frente descansa en el suelo. Exhala.
- Reteniendo la respiración, eleva todo el cuerpo hasta que los brazos formen un ángulo recto. Los codos permanecen estables. Mira el suelo y respira larga y profundamente.
- Mantente aquí durante un minuto.
- Para deshacer el ásana, aprovecha una exhalación y baja lentamente.
Beneficios:
- Fortalece la estructura ósea de muñecas, miembros superiores, columna vertebral, caderas y miembros inferiores.
- Fortalece la musculatura del abdomen, brazos y piernas.
- Aumenta la circulación sanguínea y el calor corporal, eliminando toxinas.
- Favorece la descarga energética en la zona del abdomen, brazos y manos.
- Y, a nivel orgánico, estimula por compresión los órganos abdominales.
Contraindicaciones:
- Dolores y problemas en la zona lumbar y espalda.
- Contracturas en el cuello, en la cintura o en la espalda.
- Tensión alta.
- Pinzamientos, hernias de disco en la zona cervical o lumbar, lumbalgias, inflamación del nervio ciático.
- Inflamación de los órganos abdominales.
Ásanas de compensación:
- A nivel muscular: Ardha Bhujangasana (esfinge) con piernas en loto.
- A nivel orgánico: Jhillyasana (grillo)
- A nivel esquelético: Bhujangasana (cobra)
Fuente:
Documentos de los Programas de
Formación de Profesores de Yoga




